martes, 5 de junio de 2012

13.- De mi segundo bautismo


Entrando un día a S. Francisco encontramos que se hallaban oficiando la misa por lo que nos sentamos en el último banco a esperar que acabara y así poder recorrer la Iglesia tranquilamente.
El cura remató el ceremonial con un “Pueden ir ustedes en paz. Que tengan un buen día, que sus negocios adelanten y que todos sus seres queridos estén bien. Buenos días” Y, añadió “Aquellos que quieran tomar el agua bendita pueden acercarse”


Yo, al oírlo, no sabía si eso de “tomar el agua bendita” era que nos la daban a beber o que yo debía llevar un recipiente que no tenía.
Pero, sin pensármelo dos veces recorrí el pasillo central del templo y me puse junto a cholitos y cholitas que ya se congregaban en el Altar Mayor.


Conforme me acercaba observé que con lo que parecía un hisopo iba echando agua sobre ellos pero, lo que el buen hombre tenía en la mano no era un hisopo al uso sino una especie de vara larga con una gran bola en su extremo de la que colgaban infinidad de largos cordones de seda color granate.
Temiéndome lo peor, me quité las gafas rápidamente pero ya, en una de sus vueltas, el agua llegó a mí en forma de gruesas gotas que me afectaron a cabeza, camiseta, pantalón y, por supuesto,  ¡a las gafas…!
Me volví a mi asiento y, tras retirarse de la Iglesia las personas que quedaban, empezamos la exploración de vírgenes, cristos y santos.

Todos ataviados con el mismo estilo, mantos, túnicas o enagüillas profusamente bordadas en oro o plata y  piedras con colores de lo más variopinto, de la Dolorosa a Santa Rita pasando por el Cristo en el Gólgota o San Miguel con brillante armadura y casco con largas plumas.
La imaginería se reduce a cara y manos, lo demás se reserva a la imaginación de quien completa la obra.

Sincretismo religioso en la fachada principal

Rita

12.- Sobre el mal de altura


Entre que llegamos cansados, dormimos poco y no guardamos apenas reposo, no acabamos de encontrarnos del todo bien y atribuimos a estas circunstancias nuestro malestar.


Con el paso de los días seguíamos con molestias por lo que cumplimentamos el cuestionario con los criterios de la  escala del Lago Louise y, según estos, padecemos una forma leve del mal de altura que notamos claramente en la visita al lago Titicaca. Aunque Rita está menos afectada decidimos prolongar dos días nuestra estancia en La Paz para dedicarlos fundamentalmente a reposar en la cama (que dicen aquí que es lo más efectivo) pues nuestro itinerario lo vamos a realizar por altitudes mayores que las de la ciudad y el lago.


Hemos tenido que cambiar de hotel porque en el que estábamos tenían ya las habitaciones reservadas.


Después del cambio intentamos localizar a la familia de Álvaro Daniel. No teníamos dirección, sólo una referencia de una tía suya, la señora Felisa. Nos costó un poco pero lo logramos. 
Álvaro, tu mamá es una persona encantadora. 
Charo (Q-5) conoce la historia.

Con la mamá de Álvaro en su negocio

Desde el nuevo hotel pudimos contemplar el desfile de las asociaciones  de la fiesta del Cristo del Gran Poder  que se celebraba el sábado día 2. Como tuvimos que salir a comer, aprovechamos para hacer fotos y grabar algunos minutos del desfile.  

lunes, 4 de junio de 2012

11.- Titicaca: Copacabana


Porqué se ha promocionado Copacabana cuando hay otros lugares igual de interesantes y de más fácil acceso para el desarrollo turístico de la zona se ignora. No preguntes. Aquí nadie sabe nada.


Copacabana es una pequeña población en una ensenada al norte de la península, con una pequeña playa y puerto anejo. Es también un gran zoco: artesanía, agencias de turismo que ofertan excursiones a las islas del Sol y de la Luna, trecking, bicicleta de montaña, piragüismo, etc., hotelitos y restaurantes.




Dado que el turismo mayoritario son jóvenes  americanos del norte y alemanes, en los restaurantes la oferta gastronómica consiste fundamentalmente en comida basura internacional.

La oferta turística es similar; incluye incluso visitas a las balsas flotantes de totora, que sólo existen originalmente en la bahía de Puno y que son el asentamiento de la comunidad Uru. En una de las fotos de promoción se ve debajo de la totora, las vigas de la balsa sobre la que está construida.

Si la edad promedio del bus eran treinta años, aquí baja a veintipocos. Además de nosotros, durante las horas que estuvimos allí vimos a otras dos parejas de “outsiders” de edades similares a la nuestra. Algunos otros turistas hablaban español, ¿entendés pibe?


Con el horario de regreso de nuestro autobús disponíamos sólo de hora y media para visitar el lugar o bien teníamos que quedarnos hasta el día siguiente. Echamos por la calle de en medio.
Comimos en la playa: trucha del lago. Exquisitamente preparada. Una al ajo y otra al limón. La trucha es una especie introducida en el lago pero eso a nosotros nos dio igual.



Para el regreso cogimos un autobús de cholos, que salían con mayor frecuencia y a un tercio de lo que nos costó la ida. Nos pareció estupendo hasta que ya en La Paz el autobús iba dejando gente por los barrios y llegó un momento en que el conductor nos preguntó a dónde íbamos porque la próxima parada era en el cementerio. Como allí ya iremos aunque no queramos, decidimos bajarnos donde estábamos.

En las guías de turismo todas indican que hay barrios que es mejor no visitar ni de día y ya oscuro ni hablamos: pués allí estábamos nosotros, en uno de esos lugares y a hora inconveniente. 
Recorrimos algunas calles poniendo cara de aguerridos e intentando llegar a una vía con tráfico suficiente para poder parar un taxi, cosa que finalmente ocurrió. Aquí no voy a dar detalles de cómo se distingue el taxista de verdad del que te va a llevar al huerto para que los compinches te asalten, pero las precauciones las tomamos.

Mientras íbamos al hotel el tráfico de vehículos y el trasiego de personas era tal que parecía que toda la ciudad estaba en movimiento. El taxista comentó que siempre era así a esas horas (sobre las nueve de la noche).

10.- El lago Titicaca


El jueves decidimos ir al lago Titicaca. Nos acercamos a la Terminal de Autobuses para informarnos de los horarios. En Información nos dirigen a un número de oficina donde nos informan del horario y adquirimos los billetes. Cuando ya estaban pagados y los teníamos en la mano, preguntamos de dónde salen los autobuses y nos dice la chola que nos atendía que pasarían a recogernos por el hotel …¡nos habían remitido a una empresa turística que operaba como empresa de transporte! El consuelo era la comodidad de que te recogieran en tu hotel.


El microbús (unas treinta plazas) venía ya completo:  todo guiris. La edad media de nuestros compañeros de viaje no llegaría a los treinta años; nosotros éramos los únicos viajeros con juventud acumulada.
La Paz está a 150 km de Copacabana, que era nuestro destino. Hay que cruzar por El Alto y esto se lleva una hora. En total cuatro horas.


Nuestro destino era Copacabana, que está en la península del mismo nombre y cuyo itsmo asienta en territorio peruano. Para llegar hay que cruzar el Estrecho de Tiquina.
El Estrecho de Tiquina separa el lago en dos partes: norte(Chucuito), la más grande, y sur (Huiñaymarca).  Su anchura promedio es de unos 750 m.

Boletería en San Pablo de Tiquina

A ambos lados del Estrecho están las poblaciones de San Pablo de Tiquina, al este, y San Pedro de Tiquina, al oeste. 
Para cruzar de un lado a otro hay unas barcazas que transportan los vehículos mientras que los pasajeros cruzamos en lanchitas. En San Pablo hay un control de inmigración para extranjeros a cargo de la Armada boliviana.
 
El transbordador para los vehículos

Lanchita para los pasajeros

Also starring

En mitad del Estrecho, hacia el sur

El Coronel Fawcett (el protagonista de “La ciudad perdida de Z”) que fue contratado por el gobierno boliviano para establecer los límites territoriales en la región del Acre, llegó a Bolivia desde Lima y en sus cuadernos de viaje hace esta descripción:

“Al día siguiente nos levantamos al amanecer para contemplar la magnífica vista de la cordillera de los Andes, claramente definida en la gélida atmósfera; una cadena de picos dentados cubiertos de nieve, dominada por las blancas masas del Sorata, el Huaina Potosí, el Murarata y el Illimani: ciento diez kilómetros de nieve continua. Mientras pasábamos junto a la Isla del Sol, la legendaria cuna de los incas, cuyos palacios se hallan ahora en ruínas, me pregunté qué aspecto habría tenido el lago en los gloriosos tiempos de la Conquista. Al pasar por el estrecho de Tiquina, con la Isla de la Luna a popa, vimos a ambos lados colinas terraplenadas y cultivadas hasta las cimas, y, al frente, numerosos islotes de tierra roja con dorados cultivos que brillaban a la luz del sol naciente. Más allá había todavía más islas que tililaban azules y neblinosas en el espejismo de la distancia, perdidas en la suave bruma blanca que cubría la margen sur del lago….”
Esto fue cuando se dirigía desde Puno (Perú) hasta Guaqui (Bolivia) en mayo o junio de 1906.


domingo, 3 de junio de 2012

09.- La Paz: la ciudad




La ciudad de La Paz, la fundaron en la ribera del río Choqueyapu, que discurre por un valle amplio con unas laderas escarpadas. En su día la estampa debió ser muy romántica: un amplio valle, agua abundante para una ciudad, una feraz huerta, etc.
Actualmente el amplio valle se ha poblado en su totalidad, incluidas las escarpadas laderas con pendientes que empiezan siendo del treinta y cinco al cuarenta por ciento y acaban con inclinaciones del setenta y cinco y ochenta por ciento ¡todas edificadas!


De la feraz huerta se dio paso a algunas plazas ajardinadas, sin excesos, y el río de límpidas y cristalinas aguas tornó sus colores y discurre por debajo de las avenidas principales que son el eje urbanístico de la ciudad.
La ciudad turística se reduce a la Plaza de San Francisco, con la iglesia del santo en la misma y limitando con la avenida Pérez Velasco que discurre sobre el curso del río. A espaldas de la iglesia se encuentra el casco histórico.



Toda la ciudad es un gran zoco, con mucho comercio minorista y multitud de puestos callejeros, donde se puede encontrar de todo: remedios caseros y artículos de hechicería, móviles, relojes digitales, comida, bebida, ropa, artesanía, música…lo que se os ocurra lo tenéis en la calle.
 

Las gentes son variopintas: cholos y cholas con sus vestidos tradicionales y ejecutivos encorvatados junto a turistas con la más diversa indumentaria entre los que nos encontramos.
 

sábado, 2 de junio de 2012

08.- ¿Qué pasó con el candado de Rita?


Nevado Illanti visto desde el ventanal de la habitación 

Como estuvimos en un dormivela y la habitación tiene un gran ventanal sin persiana y una cortinita que apenas quita la luz lunar , estando orientada a levante, entraba una solana que hacía imposible cualquier intento de conciliar el sueño. Desayunamos y comento en recepción lo del candado; muy solícitos envían un propio que acude con un par de destornilladores. Cuando vio el candado, volvió de inmediato a por una sierra metálica y tras un intento de corte, se retiró nuevamente.


Yo salí a cambiar dólares para poder darle una propina al improvisado cerrajero y al regreso ya estaba el candado abierto… ¡con una radial! 


El hotel está situado en el centro del casco histórico, un barrio de edificios coloniales completamente dedicado al turismo: tiendas de artesanía, restaurantes, hoteles, casas de cambio y agencias de viaje que te ofertan excursiones a los lugares consagrados por el turismo de masas.





07.- El Noticiero




Algunas informaciones que recoge el periódico La Estrella del Oriente que hoy hemos comprado. Cito textualmente titulares de la primera página:
“Senador opositor pide asilo político al Brasil.
El senador de oposición Roger Pinto, que alega ser perseguido por el Gobierno de Evo Morales, pidió ayer asilo político en la Embajada de Brasil en La Paz y se mantendrá al interior de la sede diplomática hasta recibir la respuesta. En el oficialismo niegan tal persecución y el Gobierno de Dilma Ruseff analiza el pedido”
Comentario: La realidad, aquí también, es tozuda, este pájaro está acusado y a punto de ser juzgado por corrupción económica importante. Pues bien, se acerca a la Embajada y solventa el tema de su retiro paradisiaco en Brasil. Que no se enteren nuestros políticos que a lo peor siguen el ejemplo, aunque, si se van a exiliar, merecería la pena.


En el faldón hay otras dos noticias bien distintas, la primera con el título de INTERNACIONAL dice:


“Los “cuervos” del Vaticano hablan de proteger al Papa”
Comentario: ¿Cómo no?


La segunda noticia, con el título de POLÍTICA anuncia:


“Piden veedores para el juicio por terrorismo”
Comentario: Reclaman que organizaciones internacionales estén presentes en el juicio que van a hacer a treinta y nueve presuntos terroristas.


La terminología es curiosa, los artículos no tienen desperdicio.


Rita